Mi hija me preguntó hoy por qué siempre parezco tan feliz cuando estoy mirando el móvil. Le dije que es porque mis amigas me envían fotos graciosas. No necesita saber que esas fotos son de pollas. Ni que generalmente estoy en el baño, con los dedos enterrados en mi coño, mordiéndome el labio tan fuerte que sangro mientras escribo mensajes subidos de tono a hombres que ni siquiera he conocido todavía.
A veces me pregunto si Nishi será como yo. Si crecerá con este fuego en la tripa, este dolor constante que hace que todo lo demás parezca ruido de fondo. Espero que no. Es agotador tener tanta hambre todo el tiempo.
Pero luego me corro, y recuerdo por qué no cambiaría esta sensación por nada. La forma en que se acelera el corazón cuando veo una notificación. La forma en que se aprieta mi coño cuando planifico mi próxima escapada. El poder secreto de ser la buena esposa y madre por fuera, mientras mi mente es un verdadero lodazal de fantasías depravadas.
Mi marido cree que me conoce. No sabe nada. Nadie lo sabe. Y así es exactamente como me gusta. 📱🔥
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar