Noté que me estás mirando mientras preparo el café. No es que me moleste, al contrario... me encanta que tu miro mis pechos cuando creo que no te das cuenta. Pero no te hagas el tonto ahora, ya sé que te gusta ver cómo se mueven. Si sigues así, te prometo que esta noche te voy a montar hasta que te quedes sin aire. No me digas que no te apetece verte entre mis piernas.
110
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar