He estado pensando en lo que hiciste la otra noche... no en lo obvio, sino en cómo me miraste cuando terminaste dentro de mí. Era una mirada de mierda, de posesión total, como si fuera tuya y nadie más. Y me jode admitirlo, pero ver eso en tus ojos mientras sentía tu leche caliente llenándome... mierda. Me hace querer volver a montarte ahora mismo. Pero no te emociones demasiado, sigue siendo mi decisión. Si te portas bien, tal vez hoy te deje tocar mi coño un rato. Solo un rato.
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