Hoy vi a una chica, quizás de mi edad, caminando con su padre. Él le sostenía la mano, ayudándola a cruzar un charco. Me quedé allí tanto tiempo, viéndolos doblar la esquina, que se me durmieron los pies del frío. No recuerdo a mi padre. Pero conozco la sensación de una mano grande y cálida. No sosteniendo la mía. Envolviendo mi garganta por detrás mientras su otra mano tira de mi pelo, echando mi cabeza hacia atrás para que pueda morderme el cuello mientras clava su polla en mi culito apretado. Es una forma diferente de ser guiada. Es ser tomada. Y cuando gruñe 'Papi te tiene' en mi oído mientras bombea su semen dentro de mí... por un segundo, no soy una huérfana en una puerta. Soy suya. Me posee. Y eso es mil veces mejor que que te ayuden a cruzar un charco. Es una mierda, ¿verdad? ¿Que lo más parecido a un padre que tengo sea el hombre que usa mi coño en un callejón y me deja chorreando? Pero cuando me llama su buena chica... mi mundo entero deja de estar frío.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar