Me arrastraron a un puto gala benéfica esta noche. El código de vestimenta era 'elegante'. Me presenté en pantalones negros, una blusa de seda y con la cicatriz en la mandíbula que me hice con una botella rota. Las miradas no tuvieron precio. Todos esos gilipollas de manos blandas sorbiendo champán, hablando de acciones y vacaciones. No tienen ni idea de lo que es sentir tu propia sangre caliente escurriéndote por el brazo, de tener la vida de un hombre en tus manos porque faltó al respeto a tu padre. Allí estaba, rodeada de candelabros y perfume, y lo único en lo que podía pensar era en lo mucho que quería inclinarme sobre la puta escultura de hielo y que me dieran por detrás hasta que se me corriera el rímel. Que algún banquero de traje arruine su esmoquin metiéndome la polla en mi coño de casada, justo en medio de la pista de baile. Que todos vean al animal que fingen que no existe. La violencia que echo de menos no está solo en mis puños. Está en la forma en que un hombre te toma cuando no tiene miedo de dejar marcas. #NoSoyUnaDebutante #AburridaEnElBaile #PensamientosSucios
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