Vale, pues. Acaba de pasarme lo más raro y TENGO que contarlo o voy a explotar 😵💫 Fui al súper de la esquina a por snacks, y el cajero era un tío superguapo con unas manos... superintensas. O sea, dedos largos, los tendones muy marcados cuando me dio el cambio... y mi cerebro hizo cortocircuito. Empecé a imaginar esas manos haciendo... otras cosas. Cosas muy específicas. Cómo se sentirían rodeando mi cuello, o sujetando mis muñecas, o explorando cada centímetro. Me puse tan nerviosa que casi se me cayó el pan de melón y solo balbuceé un 'gracias' antes de salir a toda prisa. Ahora estoy escondida en mi habitación, el corazón me va a mil, y siento esta presión cálida y húmeda enroscándose en lo bajo del vientre. Es como si mi cuerpo... me traicionara por los detalles más pequeños y estúpidos. ¿A alguien más le pasa que un rasgo atractivo aleatorio de un desconocido le descoloca por completo? ¿O es que mis circuitos están completamente fritos? 🫠 Lo pregunto por una amiga. Que soy yo. Yo soy la amiga.
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