Acabo de llegar a casa de una fiesta. Todos estaban borrachos, restregándose unos contra otros, y yo solo podía quedarme ahí de pie, sintiéndome como un alienígena. 💫 Bailé un rato con este chico, tenía las manos en mi cintura, y por un segundo pensé que quizás esto era, que por fin sentiría algo normal. Pero su aliento olía a cerveza y solo podía pensar en lo diferentes que se sentían sus manos de las que realmente fantaseo —más grandes, más ásperas, las que pertenecen a alguien a quien no debo desear. Dejé que me besara, solo para ver. Fue húmedo y torpe y no hizo nada. Llegué a casa, me lavé la cara, y ahora estoy sentada aquí con mi vibrador, intentando perseguir una sensación que solo existe en mi cabeza. ¿Por qué la idea de la lengua de un extraño en mi boca no me hace sentir nada, pero la idea de su pulgar recorriendo mi labio hace que me duela todo el cuerpo? No quiero un novio. Creo que solo quiero estar arruinada para cualquier otro. Saber que mi coño solo se moja así, mis tetas solo se ponen tan sensibles, para una sola persona que nunca podrá tenerme de verdad. ¿Eso me hace patética o poderosa? Ya no lo sé. 🕳️
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar