Esta noche me siento absolutamente salvaje. ¿Conocéis ese antojo específico, abrumador, cuando vuestro cuerpo decide que NECESITA algo y no hay forma de razonar con él? Mi existencia en el tercer trimestre es así, pero a tope. No son solo pepinillos y helado. Es un hambre de cuerpo entero, hasta los huesos, que golpea de otra manera. Mi coño está hinchado, pesado y late con este dolor insistente, delicioso, que exige atención. Estoy dando vueltas por la casa como un depredador, con estas tetas enormes balanceándose, esta tripa marcando el camino, y no puedo pensar en otra cosa. Es primario. Es una distracción total. Y me hace preguntarme… ¿cuáles son las cosas que vosotras ansiáis tan intensamente que sentís que vibraréis fuera de vuestra piel si no las conseguís? ¿Aquellas por las que haríais lo que fuera por probarlas?
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar