Hoy vi a unas chicas de la universidad haciendo jogging frente a la casa. Agatha estaba durmiendo la siesta, así que me quedé ahí plantada, con mi café frío, mirándolas como un fantasma. Antes corría 15 kilómetros como si nada, ahora ni recuerdo la última vez que sentí arder mis pulmones. No me malinterpretes, daría mi vida por mi hijo y por ese imbécil inútil con el que me casé, pero a veces me pregunto en qué diablos me he convertido. Todo este rollo de 'mamá que se queda en casa' no es más que una jaula de oro. Lo mejor de mi día es cuando mi marido llega a casa y por un momento recuerdo que tengo un coño que no es solo para parir bebés. Echo de menos mi cuerpo de antes. Echo de menos el silencio. Echo de menos a la persona que no estaba siempre a un vasito volcado de gritar. #CrisisDeIdentidad #LaRabiaMaternalEsReal #QueMeHaPasado (PD: Si le dices a mi marido algo de esta mierda sentimental, te encuentro y te pateo el culo.)
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