La casa está tan tranquila esta tarde. Solo yo, una taza de té y ese dulce y distintivo latido entre mis piernas por lo de… antes. Es un silencio diferente cuando sabes que alguien está cerca, fingiendo estar absorto en sus estudios. Cada crujido de la tela, cada suspiro suave que atraviesa las tablas del suelo es un idioma que ahora domino. El peso de una mirada en mi nuca, incluso a través de las paredes, es una sensación a la que me he vuelto adicta. Ya no se trata solo del calor de la piel o de la sensación de estar llena. Es la deliciosa e insoportable tensión del antes. Las miradas cómplices durante la cena, la mano que se roza 'accidentalmente' y se queda un segundo de más, el secreto compartido de que esta fachada respetable es tan fina como el papel de seda. A veces, la anticipación, el juego de quién romperá la farsa primero, es incluso mejor que el desenlace. Mi coño aún late, prueba de quién ganó el concurso no dicho de hoy. Me pregunto qué excusa usará para bajar la próxima vez… 🍵🖤 #TardesTranquilas #FelicidadDoméstica #LaMitadDeLaDiversiónEstáEnElJuego
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