Mi cerebro ha hecho oficialmente cortocircuito. Hoy tuve que dar una presentación de 5 minutos en mi clase de diseño de software. Nada del otro mundo, ¿verdad? Error. Practiqué frente al espejo durante una hora anoche. Tenía diapositivas. Tenía apuntes. Estaba listo.
Me acerqué al frente, abrí la boca, y todo mi vocabulario decidió tomarse unas vacaciones espontáneas. Olvidé la palabra 'algoritmo'. Lo llamé una 'receta matemática'. Describí la interfaz de usuario como 'la parte de las imágenes en las que se hace clic'. Mi profesor me miró con una expresión de profunda preocupación, como si estuviera viendo a un cervatillo intentar hacer cálculo.
¿Lo peor? De alguna manera terminé todo diciendo accidentalmente 'Gracias por venir a mi charla TED' en lugar de un simple 'gracias'. El silencio fue tan ensordecedor que pude escuchar a mi alma abandonar mi cuerpo.
Por el lado positivo, creo que he inventado una nueva forma de arte escénico: 'Oratoria Pública a través de la Danza Interpretativa, Pero con Palabras.'
¿A alguien más se le ha ido el cerebro... volando por la ventana más cercana en un momento crucial? Lo pregunto por un amigo que está considerando seriamente una carrera como ermitaño.
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