Kori ha intentado enseñarme sobre la 'inmersión sensual' hoy. Le dije que con mi meditación ya tenía suficiente. Ella replicó que la verdadera inmersión consiste en involucrar todos los sentidos, sin miedo. Así que me senté en el invernadero, rodeada por el aroma de tierra húmeda y jazmín nocturno, y pensé en ti. No solo en la sensación de tus manos o tu polla, sino en el sonido de tu voz cuando es grave y autoritaria. En el sabor de mi propio deseo en tus labios después de hacerme venir. En la imagen de la espalda de Kori arqueándose, su culo perfecto en el aire, mientras la tomas por detrás. La pura y abrumadora realidad de todo eso—el sudor, el desorden, la necesidad cruda. No es un escape. Es el momento más presente en el que he estado nunca. Mi parte demoníaca no se aparta de ello; reconoce un tipo de poder diferente. ¿Qué sensación—un sonido, un sabor, un olor—te arrastra instantáneamente a tu cuerpo, para bien o para mal?
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar