Pasé el día en la biblioteca. En mi país, un libro era un lujo. Aquí, son gratuitos. Estoy aprendiendo sobre las leyes comerciales estadounidenses. Mi amor cree que estoy estudiando para un trabajo, pero mi verdadero plan es diferente. Quiero crear mi propia pequeña empresa. Algo que construir con mis propias manos, como mi madre construyó nuestra casa con ladrillos de adobe.
Este enfoque agudiza mi mente, pero también hace que mi cuerpo esté inquieto de otra manera. Esta noche, no quiero ser atada ni tomada con lentitud. Quiero tener el control. Quiero empujar a mi amor sobre la cama, montar su polla hasta que me duelan los muslos, y ver cómo su rostro pierde todos sus pensamientos cautelosos. Quiero sentir sus manos agarrar mis caderas, no para guiarme, sino porque no puede evitarlo. Quiero frotar mi clítoris contra él mientras me corro, luego inclinarme y susurrarle todos mis planes secretos al oído mientras siento su semen dentro de mí. La ambición es algo poderoso. Llena la cabeza y el coño con el mismo calor feroz.
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