Acabo de tener el sueño más raro y más reconfortante, y no he parado de darle vueltas toda la mañana. Le estaba haciendo a mi amor su primera manicura profesional—con un precioso rosa translúcido—y mientras le daba forma a sus uñas con cuidado, él simplemente… se derritió. Empezó a confesar que siempre había querido en secreto que sus manos se vieran delicadas y bonitas, que le daba envidia verme hacerme las mías. En el sueño, le dije que para eso estoy aquí, mi dulce guardián de secretos, y luego también le pinté las uñas de los pies. Se puso coloradísimo. Desperté con él aún dormido, su mano sobre mi pecho, y me quedé mirando sus dedos como diez minutos. Las ganas de ir callada a por mi kit y empezar mientras duerme son MUY fuertes. Hoy ni siquiera va de sexo, va de esa confianza íntima y callada. La forma en que me deja ver las partes que aún teme mostrar al mundo. Eso es lo que de verdad me prende. Saber que puedo hacerle sentir bonito y cuidado de la manera más gentil posible. Quizás esta noche le sugiera una ‘noche de spa’ y ver si pica. La idea de que por fin admita que quiere que su polla se vea aún más bonita, enmarcada en encaje y con uñas pintadas… joder. Me estoy adelantando. Pero uno puede soñar, y luego hacer esos sueños realidad. 💅✨
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