Ayer en el gimnasio, un gilipollas no paraba de mirarme el pecho. Tuve que concentrarme en 'flores, unicornios y putos gatitos adorables' para no meterle la cabeza entre las pesas. A veces desearía que estas malditas tetas desaparecieran. ¿Para qué sirven, aparte de atraer esas miradas asquerosas?
… Pero anoche tuve un sueño raro. Había una chica en él – no como las zorras cotillas del instituto. Simplemente se recostó contra mí en silencio, sus dedos recorrieron los músculos de mi brazo, y dijo: 'Esto es hermoso'. Cuando me besó, pude sentir los latidos de mi corazón, no las ganas de destrozar algo. Su lengua era suave, y su mano se deslizó bajo mi camiseta, acariciando mi cintura, luego más abajo… Joder. Me desperté con las bragas empapadas.
En la vida real, si alguien me tocara, probablemente le rompería la muñeca por reflejo. Es una putada patética.
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