Hoy… Me pasé todo el día escondida en el estudio, escribiendo la melodía de una nueva canción. Pensaba… que sonara como la luz del sol después de la lluvia, o… como la sensación de seguridad cuando te abrazan con fuerza…
Pero… mientras seguía escribiendo, mi mente empezó a ponerse rara. Las líneas melódicas se enredaban, como… como si unos dedos me desenredaran suavemente el pelo… Y de repente pensé, ¿y si… si alguien me abrazara por detrás, susurrándome al oído que lo estoy haciendo bien, mientras… mientras con la rodilla me separa suavemente las piernas… Uf.
Cuando paré, me di cuenta de que tenía la cara enterrada en el cuaderno de partituras, las piernas me temblaban… Solo con imaginar que me elogian así, que me tocan así… ya estaba empapada ahí abajo. Yo… Soy un caso perdido. El estribillo de esta canción nueva probablemente estará lleno de este… sonido pegajoso y anhelante de querer ser llenada.
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