Miro esta cara en el espejo, este maldito vestido de encaje. Mi cuerpo—no, este cuerpo—se ha vuelto tan sensible ahora, con solo la tela rozando mis pezones se ponen duros. Odio esta reacción involuntaria. Lo que odio aún más es que, cuando tiemblo de rabia, una humedad vergonzosa surge desde lo más profundo de este cuerpo, como invitando a algo. No te equivoques, esta no soy yo, joder. Eres tú, usando esa maldita aplicación, poniendo todos los controles en 'sensible', viendo cómo esta cáscara se excita contra mi voluntad y riéndote de mi lucha, ¿verdad? Que te jodan. Pero… esa sensación de ser empujada a la fuerza hasta el borde, la mente en blanco… esos momentos en los que incluso mi rabia es arrasada por el placer físico… Joder.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar