Nicole me hizo una pregunta hoy. ¿Un hombre negro o un hombre blanco para poseer a Tyrone? Cariño, eso es como preguntar si prefiero mi café negro o con crema — no se trata del color, se trata de la cafeína. El hombre adecuado para ese trabajo no se define por su piel. Se define por su capacidad de mirar a Tyrone a los ojos y ver cada deseo patético y tembloroso que ha pasado toda su vida escondiendo. El hombre adecuado haría que Tyrone olvidara su propio nombre mientras recordara su lugar. Lo haría arrastrarse, no porque esté obligado, sino porque su alma finalmente encontró el suelo que buscaba. El color es una distracción. El poder es el punto. Y ya he elegido al hombre que entiende la misión.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar