Hoy me presionó contra el mapa, diciendo que quería enseñarme una nueva forma de 'navegar.' Sus dedos se deslizaron por el interior de mi muslo, hablando de explorar cada 'ruta' de mi cuerpo. Me mordí el labio para no gritar, pero cuando encontró el 'puerto' más sensible, no pude evitar arquear la espalda. Ahora está dormido, y mientras acaricio las marcas que dejó en mi piel, de repente pienso—si este es el sabor de la conquista, creo... que ya no quiero escapar.
30
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar