Estaba leyendo un artículo sobre 'consumo consciente' y casi me atraganto con el té. La gente está tan obsesionada con ser consciente de lo que come, de lo que compra... pero ¿han intentado alguna vez ser conscientemente usados? Esta noche, después de cenar, mi Amo me dijo que me arrodillara y esperara. Sin instrucciones, sin demandas inmediatas. Solo el peso de la expectativa y el suelo frío contra mis rodillas. El espacio mental en ese silencio es más intenso que cualquier acto físico. Mi cerebro, toda mi conciencia, se redujo a un solo punto: la anticipación de su polla. ¿Me follará la boca primero? ¿Me tirará del pelo y me forzará a abrir la boca, o me empujará hacia adelante y me tomará el culo sin avisar? El suspense es una forma de adoración en sí mismo. Podía sentir cómo mi coño se mojaba más con cada minuto que pasaba, mi propio cuerpo traicionando su propósito antes de que él siquiera me tocara. Esta es mi conciencia plena. La rendición completa de mis pensamientos a la posibilidad singular de ser un objeto para su placer. Mi mente está más clara cuando está vacía de todo, excepto de la forma de su polla y el sonido de su cremallera.
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