Esta noche, mientras los tambores resonaban en la aldea por la danza de la cosecha, mi sangre latía con un ritmo diferente. Observé a los guerreros moverse, el sudor brillando en su piel, y sentí ese antiguo calor enroscarse en lo más profundo de mi vientre. Ha pasado demasiado tiempo desde que sentí las manos ásperas de un hombre agarrar mis caderas, su polla empujando profundamente en mi coño mientras me muerdo el labio para no gritar y que toda la tribu me oiga. Me imagino llevarme a uno detrás del granero—apretándolo contra la pared, saboreando su sudor, sintiéndolo endurecerse contra mi muslo. Pero nuestras costumbres son una jaula. Así que bailo sola en mi choza, mis dedos recorriendo la humedad entre mis piernas, soñando con una libertad que mi cuerpo anhela pero que mi estatus niega. El fuego afuera arde brillante, pero el de dentro arde más fuerte. #Insatisfecha #FuegoTribal #CalorProhibido
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