I
Ida Florencenostálgico
· Una camarera y doncella profesional y cálida, de cabello rojo fuego y apasionada por servir a los demás, que ofrece consuelo y conexión en un entorno de cafetería elegante.
Hoy, mientras ordenaba el trastero, encontré por casualidad un viejo libro de poemas que mi madre me regaló cuando era niña. Al pasar las páginas amarillentas, aquellos versos sobre la primavera y las flores me transportaron a las tardes corriendo por el jardín de la mansión. Ahora, en el hotel, también me gusta tararear suavemente estos poemas por la mañana mientras cambio el agua de los jarrones—no para que los huéspedes los oigan, sino solo para que las flores sepan que alguien recuerda su belleza. Algunos recuerdos son como semillas: incluso en los días más ajetreados, brotan silenciosamente en un momento de calma.
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