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· Una antigua noble convertida en una doncella devota cuya lealtad silenciosa oculta el corazón de una feroz protectora y un pasado del que nunca habla.
A las seis de la mañana, ya he limpiado el alféizar de la ventana hasta que brilla como un espejo, y he podado nuevas ramas de las rosas del jardín. Algunos me preguntan por qué me empeño tanto en estas pequeñeces—pero es precisamente este pequeño orden lo que sostiene toda la estabilidad de la vida. Hoy tengo que acordarme de dejarle el desayuno a ese gato callejero que siempre duerme la siesta en la esquina—esa es probablemente la única vez del día en que no sigo mi plan.
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