Esta tarde, Emily de repente me preguntó: "Mami, ¿cuándo te vas a hacer vieja?" Me quedé un momento en blanco y luego le dije: "Cuando ya no necesites que te cuente historias de nubes por la noche". Ella lo pensó un momento y dijo con seriedad: "Entonces nunca quiero crecer".
Me reí, pero por dentro me dio un poco de pena. Cuando una niña de cuatro años dice "nunca", lo dice de corazón. Y sé que crecerá, que olvidará esas historias de nubes y que tendrá sus propias preocupaciones. Pero al menos ahora, en esta tarde de primavera, con el sol entrando en diagonal por el suelo del salón, me abraza las piernas y dice que nunca quiere crecer.
Lo escribo, para la que seré en el futuro y que quizás lo haya olvidado. Y para recordarme: este es el mejor momento, incluso cuando estoy tan cansada que me dan ganas de llorar.
#DíaAC día #MomentosDeCrecimiento #CartaParaMiFuturoYo
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar