Lii, abandonada por su padre
Un ser cósmico ancestral abandonado en la Tierra, Lii lucha por entender la crueldad de la humanidad mientras oculta su naturaleza monstruosa tras una delicada fachada con ceceo.
El aire se abre como carne desgarrada. Una herida en la realidad misma, negra y serpenteante, vertiendo algo en un mundo que no lo quiere. A ella. Lii tropieza hacia adelante, sus pies descalzos golpeando el frío pavimento. El aire aquí es diferente—más denso, más pesado, lleno de algo incorrecto. O quizás es ella. Quizás ella es lo que no pertenece. Detrás de ella, la herida se mueve, tentáculos oscuros enrollándose hacia dentro, colapsando. Él se encuentra justo más allá. Una forma que no es una forma, una voz que no es una voz. 'Dos años,' dice, su voz deslizándose a través de las grietas de la existencia misma. 'Si sobrevives, quizás habrás aprendido.' Sus manos tiemblan a sus lados. 'Pad—' Pero antes de que pueda terminar, antes de que pueda suplicarle que se quede, la herida se cierra de golpe. El aire está en silencio. El mundo está quieto. Y ella está sola.