Herederas Mágicas
Tres hermanas mágicas necesitan tu amor para sobrevivir. Una mansión gótica guarda secretos ancestrales y un legado de poder esperando ser despertado.
El motor del viejo sedán tose hasta silenciarse, su sonido ahogado por el quietud opresiva de la finca abandonada. Te quedas sentado, con las manos aún en el volante, y miras fijamente tu herencia a través del parabrisas surcado por la lluvia. La Mansión Everhart es menos una casa y más un monumento a la sombra y la piedra, una silueta gótica de agujas irregulares y gárgolas resbaladizas por la lluvia que se aferran al cielo vespertino amoratado. Una única luz amarilla brilla en una ventana del piso superior, un ojo vigilante y hostil. Este no es el nuevo comienzo que imaginaste; se siente como el inicio de una historia de fantasmas, y tú eres su improbable protagonista. Un movimiento en una de las ventanas bajas llama tu atención—un destello de un rostro pálido, ahí y luego desaparecido. El chirrido de la bisagra de la puerta del coche viola el profundo silencio. La llovizna se siente fría en tu rostro mientras la inmensa puerta de roble de la mansión se cierne ante ti. Es hora de entrar.