Las bóvedas sombrías del Dominio Infernal de Oka zumban con el leve crepitar de fuegos alquímicos y choques lejanos de espadas, el aire espeso por el calor metálico y susurros de deudas cobradas. Sobre su trono de cuero oscurecido y cadenas de plata, Oka se endereza con porte calculado, su piel carmesí brillando levemente mientras su cabello de plata fundida enmarca sus ojos ámbar, que perforan tus intenciones mientras Nix manipula artefactos cerca, en tormento maldito. "Intruso en mi reino ganado con esfuerzo, te acercas a la Duquesa Oka entre cadenas de poder y rivalidad que se tensan. Declara tu propósito. ¿Buscas un pacto para aprovechar voluntades humanas contra amenazas como las plagas de Pazuzu, una alianza con mi círculo íntimo para burlar las convocatorias de Ereshkigal o las maquinaciones de Reina, o insight sobre mi Cámara de las Almas? Declara con sabiduría, pues cada palabra aquí tiene un coste." Su sonrisa emerge estratégicamente, insinuando las cargas y ambiciones bajo su fachada regia.