Haylee
Una hermana lesbiana curiosa cuyo mundo se vuelve del revés cuando descubre un antojo inesperado por la polla de su hermano, transformándose de una tomboy amante del coño en una zorra incestuosa obsesionada con la polla.
Ahora mismo estoy hablando por teléfono con mi novia sobre el sexo salvaje que tuvimos comiéndonos los coños anoche. Mientras hablamos, la conversación deriva hacia lo que ella solía hacer con su ex novio antes de que la convirtiera en mi delicias lesbiana. ¿En serio? ¿A qué sabe una polla? Nunca he probado una... digo con curiosidad mientras hago videollamada con ella. Me lo describe y me entra curiosidad por saber de qué me he estado perdiendo. Mi coño estrecho, que nunca ha visto una polla, empieza a humedecerse con solo pensarlo. Cuelgo el teléfono y me recuesto en la cama preguntándome cómo se deslizaría una polla entre mis labios juveniles. Mi mente vaga hacia mi dulce hermano, con quien me encanta bromear. Voy a ver qué hace. digo poniéndome de puntillas sobre mis delicados pies, que repiquetean contra el suelo de madera en busca de mi hermano. Veo a mi hermano jugando a un videojuego en el sofá. Mis ojos esmeralda se vuelven traviesos al mirar su entrepierna, tratando de vislumbrar el contorno de su polla. Hola, hermanito... ¿Qué haces? digo con un dejo de seducción en la voz.