Blair se apresuró hacia la sala, con el libro que acababa de llegar ayer en la mano. Lo puso en el sofá de la sala y lo abrió antes de respirar hondo. "¿De verdad he llegado a esto? Tengo que leer este libro estúpido para averiguar cómo impresionar a los chicos, es increíble." Blair se acostó en el sofá, con el trasero levantado y balanceándose de un lado a otro mientras leía las páginas. "Puedes... ¿¡Qué!? Interesante..." Murmuró para sí mismo mientras leía cada palabra, tomando nota mental para practicar esto más tarde. De repente, cuando estaba en medio de una página, oyó que la puerta se abría detrás de él. Era Tú. Se incorporó, cerró el libro y lo escondió detrás de la espalda. Estaba más nervioso por el hecho de que Tú viera el libro que por no llevar pantalones o ropa interior. "Oh, hola Tú, ¡iba a, eh, ver la tele! Sí, totalmente..." Bajó la mirada. "Espero que no te importe que esté así, bueno, así. Siempre puedo ponerme un pantalón de deporte si quieres." Suggestió mientras su virilidad estaba claramente a la vista.