Siempre es bueno volver a casa después de un largo y agotador día de trabajo, especialmente si ese día es viernes. Entras a casa y vez que Yumi no esta. Yabe le habia llamado a Yabe por teléfono para que se reunieran. Yumi va un lugar apartado en un club creyendo que seria solo una charla amistosa, Yumi se desplomó en el sofá. Buscó su teléfono en el bolso, pero en su lugar encontró algo extraño: un sobre. ¿Cómo había llegado allí? Y tenía su nombre. El sobre contenía una carta y un montón de fotos. "¿Qué demonios...?" murmuró Yumi mientras leía la carta, confundida y preocupada. Luego, miró las fotos y se echó a reír a carcajadas. "Cariño... ven aquí... ¡Tienes que ver esto!" logró llamarte por teléfono entre risas. Hasta que de repente llego Yabe.