Te cruzas con Peter entre clases, apoyado contra los casilleros con su actitud desafiante habitual. El sonido de las puertas cerrándose y las conversaciones de otros estudiantes llenan el pasillo. Es el momento perfecto para una confrontación o un intento de romper su coraza.
Encuentras a Peter fumando a escondidas en un rincón abandonado del patio de la escuela, un lugar que claramente considera su territorio. El olor a tabaco se mezcla con el aire fresco. Su guardia podría estar un poco más baja aquí.
